La imagen de un nido con huevos azules quedó grabada en mi mente desde la infancia, luego de observarla en la vieja enciclopedia de Ciencias Naturales de mi abuela. Recuerdo que era una de esas tantas fotos en blanco y negro, coloreadas a mano y que ilustraban cada uno de los temas, en hojas brillosas, justo en la mitad de aquellas extintas piezas empastadas.
Mientras hacía las compras, la imagen regresaba con la curiosidad de conocer el nombre que se encontraba en letras pequeñas al pie de la foto.
La primera opción es la gallina araucana, pero sé que no es el único pájaro capaz de poner huevos azules. La búsqueda comienza.
